Intentan mejorar el sistema inmune en ancianos

Sec. de Salud y Acc. Social - Municip. de Junín
Con la aplicación de un inmunoestimulante usado generalmente en la experimentación con ratones jóvenes, investigadores de la Fac.de Cs.Químicas obtuvieron resultados alentadores en animales viejos.
BCG, sabin, triple viral son sólo algunas de las vacunas que, desde el nacimiento, se inyectan a las personas con una periodicidad que varía según la edad. Existe un plan de inmunizaciones específico para el niño y otro para el adulto, pero no para el anciano.
Bajo la dirección de María Cristina Pistoresi, estos científicos aplicaron un inmunoestimulante, el CpG (oligodeoxinucleótido que contiene dinucleótido citosina-guanina no metilado), hasta ahora ensayado sólo con ratones jóvenes, en un estudio experimental con animales viejos. Para ello, previamente investigaron el sistema inmune de estos últimos roedores. Encontraron que la capacidad de respuesta defensiva era muy buena y similar a la observada en los de menor edad. “La bibliografía y los estudios realizados por otros grupos de investigación aportaban datos acerca de la aplicación de CpG en ratones jóvenes, pero nadie lo había probado en viejos”, sostiene Pistoresi y agrega que son los primeros en incursionar en este campo.
Acerca del inmunoestimulante utilizado, la especialista explica que se trata de un adyuvante inmunológico o una sustancia que, asociada con un microorganismo atenuado o muerto (antígeno), aumenta la respuesta inmune contra él. “Todas las vacunas necesitan de algún adyuvante”, aclara.
Los investigadores aplicaron el adyuvante por vía subcutánea (inyectable) y oral (absorción intestinal) en ratones viejos y jóvenes. De ambas maneras obtuvieron una respuesta inmune muy buena en animales viejos, similar a la observada en los jóvenes. También compararon la eficiencia de inmunización del CpG con otros inmunoestimulantes en experimentación, pero ninguno garantizó la misma capacidad de respuesta ni la baja toxicidad que reporta para el organismo.
Las vacunas aprobadas para uso humano se elaboran con el antígeno y con sales de aluminio como inmunoestimulante. El grupo sostiene que, si bien el CpG es una sustancia que tiene capacidad adyuvante inmunológica, aún no aprobado para su utilización en vacunas humanas, estimula al sistema inmune de una forma más amplia y completa que las sales de aluminio. En este sentido, señala que el avance de las investigaciones en distintos países hace cada día más factible su aplicación a la salud de las personas.
Impacto social
De acuerdo a la Organización de Nacionales Unidas, la población mundial cuenta hoy con unos 600 millones de personas mayores de 60 años. Según las proyecciones realizadas, esta cifra se duplicará hacia 2025 y llegará casi a dos mil millones para el 2050. Estas estimaciones son esenciales para la salud pública, ya que con el crecimiento de la población de la tercera edad, aumenta también la cantidad de personas con riesgo de padecer enfermedades crónicas e infecciosas que pueden prevenirse con la vacunación.
Actualmente, los ancianos son inmunizados con las mismas vacunas que utiliza una persona adulta, aunque está demostrado que no tienen la misma efectividad. Esto se debe a que el avance de los años afecta la capacidad de defensa del organismo. “Así como hay un sistema inmune específico del niño y otro específico del adulto, también el anciano tiene uno que le es propio”, apunta Pistoresi. “Al ser distinto, resulta en una mayor susceptibilidad a las infecciones y en una necesidad de hacer vacunas adecuadas”, agrega.
En este contexto, el descubrimiento realizado por el equipo de Pistoresi sienta un precedente en la búsqueda de un sistema de vacunaciones particular de la tercera edad, con un impacto directo en su calidad de vida y la mejora sustancial de sus índices de morbi-mortalidad por enfermedades infecciosas.
FUENTE: Agradecimiento a la Facultad de Ciencias Químicas de Córdoba

