Conducción a ciegas

Lic. Antonio Rizzo
Consultor de Riesgos del Trabajo
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El polarizado y otras yerbas

La conducción es un fenómeno complejo que requiere de la máxima atención por parte del conductor. Pero esta atención depende de la complejidad circunstancial del tránsito. Este grado de atención no es posible determinarlo de forma anticipada; los fenómenos que se desarrollarán alrededor del vehículo serán absolutamente imprevisibles. Y esta imprevisibilidad será más extrema en la medida de que no existan códigos comunes entre los distintos actores del tránsito. Esta situación empeora aún más si a los dispositivos de seguridad del vehículo, como los vidrios, se les agregan elementos que disminuyen su transparencia. De esta forma, haremos más difícil la acción de percibir el exterior y, por ende, mayores serán las posibilidades de que en una determinada circunstancia se genere un accidente.
Para oscurecer los cristales se utilizan principalmente dos formas distintas: el polarizado y el tonalizado.

Lo que vulgarmente llamamos técnica de polarizado se trata de una lámina de color oscuro que se pega sobre el vidrio y que disminuye su transparencia. Para evitar confusiones, es necesario diferenciarla con la polarización de la luz, un fenómeno óptico utilizado en muchas aplicaciones pero no en los cristales de los vehículos. En cambio, el tonalizado es un pigmento de color oscuro que está mezclado con la sílice del propio vidrio.

El efecto a la luz es totalmente distinto entre uno y otro: mientras que el polvo o las gotas de agua afectan mínimamente la visión con un vidrio tonalizado, en el polarizado se genera un efecto que incide negativamente en la visibilidad del vidrio, ya que las gotas adheridas al film forman pequeñas lentes de aumento y, de esta manera, distorsionan y dificultan la visibilidad. Además, su efecto toma características extremas por la noche o ante la acción de la luz artificial.

Otro efecto muy negativo que conlleva el uso de polarizados es que reduce la visibilidad también para los demás vehículos y los peatones, ya que no se puede anticipar las maniobras en la medida que no se puede ver situaciones de riesgo a través de los vidrios de los demás automóviles. Incluso muchas mejoras tecnológicas, como la tercera luz de stop, resultan efectivas en la medida que sea posible ver la acción de frenado entre las lunetas de los vehículos de adelante.

Para tonalizar los vidrios del vehículo hace falta reemplazarlos, pero su costo es muy alto. En cambio, el polarizado solamente exige una pequeña inversión ya que se trata del costo de los films más el trabajo de la mano de obra. En el primer caso hay pocas alternativas de tonalización y están limitadas sólo a los vidrios de los autos que salen de fábrica. En cambio, en la segunda existen por lo menos tres tonalidades y varias versiones de colores.

FUENTE: CESVI - www.cesvi..com.ar

Juliana Maldonado 15-08-2008, 19:01:47
Que buen documento... Gracias CESVI
Romina Guidicce 28-04-2008, 19:29:24
Gracias Lic. y al CESVI por el documento, esta muy bueno.
Ma. Ester Rodriguez 28-04-2008, 19:26:11
Muy buen documento, los felicito.
Gabriela Aguirre 10-04-2008, 16:58:34
Interesante nota.Quedan muy lindos pero nos disminuyen la visibiladad en muchos casos.
Celina Amenabar 01-02-2008, 15:01:56
BUENOS DATOS.SOBRETODO EN ESTA EPOCA,DE TANTOS ACCIDENTES.

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