Basura y Residuos
La palabra basura ha significado algo despectivo, que carece de valor y de lo que hay que deshacerse.
De esta manera lo útil, que no siempre es necesario, se convierte en un estorbo y es causa del problema de cómo desentendernos lo que consumimos o producimos con un criterio responsable.
En muchas zonas rurales no siempre fue un verdadero problema, puesto que los residuos orgánicos se aplicaban o usaban en el ciclo de la vida sirviendo de abono o de alimento para animales, los vertidos arrojados a los ríos eran depurados por las propias aguas, el gran poder depurador de la naturaleza todavía no había sido derrotado por el ansia de poder del hombre.
El hombre en su afán desmedido, comenzó a utilizar las materias primas de una forma desordenada.
En las ciudades la basura lleva siendo un problema casi desde el origen de las mismas, debido a la alta densidad poblacional y al hecho de arrojar mucha basura a las calles.
Esto ha producido la proliferación de insectos, roedores y microorganismos patógenos, trayendo como consecuencia enfermedades catastróficas para el hombre como la peste.
Un mal sistema de gestión de las basuras y los residuos, producirá un deterioro y depreciación del entorno debido a la contaminación del aire, del agua y del suelo, para citar un ejemplo sólo la en Madrid se produce 1.460.000 toneladas al año.
La recogida selectiva, es decir, la separación de los residuos en origen, debe ser promovida por los distintos pueblos, en beneficio del medio ambiente.
El reciclado, así como la recuperación de materias primas, son técnicas necesarias para llevar a cabo lo que denominamos un desarrollo sostenible.

