Arsenico
Contaminación por arsénico en Bangladesh.
En Bangladesh, el arsénico que se presenta de manera natural en los sedimentos subterráneos, se filtra en las aguas subterráneas. Más del 25 por ciento de los 4 millones de pozos entubados, fuente principal de agua potable, contiene niveles peligrosos de arsénico. Casi 75 millones de personas son vulnerables al envenenamiento por arsénico, que puede causar cáncer de piel, de riñón e insuficiencia hepática, problemas respiratorios y hasta la muerte. Cerca de 24 millones de personas ya han estado expuestas al envenenamiento por arsénico. La producción agrícola ha sido afectada por agua contaminada con arsénico en una franja de 500 km de arrozales y plantaciones de plátanos entre el Río Ganges y la frontera con India.
A corto plazo, las enfermedades originadas por cambios ambientales tienen mayor probabilidad de afectar a los países en desarrollo que a los desarrollados. Esto se debe en parte a que los países desarrollados han dedicado grandes esfuerzos a reducir la amenaza para la salud presentada por el agua insalubre, el saneamiento deficiente y el uso de combustibles sólidos en fuegos encendidos dentro de las viviendas, lo que no ha sucedido en la mayoría de los países en desarrollo. Como consecuencia, los no fumadores se exponen menos a materia particulada en los países desarrollados que en los países en desarrollo. En Helsinki, por ejemplo, la materia particulada de la atmósfera proviene principalmente del polvo de los locales cerrados, los productos para la limpieza, el tráfico y el transporte de larga distancia (Koistinen y otros 2002). En los países en desarrollo el uso de combustible sólido como fuente de energía primaria es la principal forma de exposición de no fumadores a la contaminación por materia particulada, especialmente entre las mujeres y niños de ambientes rurales y barrios marginales. En la década pasada la bruma de los incendios forestales también fue una fuente importante de enfermedades respiratorias (véase la imagen). Asimismo, la mayoría de los países en desarrollo aún carece de los recursos para manejar efectivamente las crisis de salud pública y se encuentra en regiones en donde muchas enfermedades transmitidas por el agua y los vectores se presentan en su forma aguda.
La contaminación microbiológica del mar ocasionada por aguas residuales ha desencadenado una crisis de salud de proporciones masivas en todo el mundo. Se estima que nadar en mares contaminados causa 250 millones de casos anuales de gastroenteritis y enfermedades de las vías respiratorias altas, cuyo costo mundial asciende a aproximadamente 1.600 millones de dólares al año. Algunas de las personas afectadas se verán discapacitadas durante un largo plazo, lo que sugiere que el impacto mundial de la contaminación marina es comparable al de la difteria y la lepra. Comer mariscos contaminados por aguas residuales provoca cerca de 2,5 millones de casos de hepatitis infecciosa al año, de los cuales 25.000 terminan en muerte y otros 25.000 provocan discapacidad de largo plazo como resultado de daños al hígado. Se calcula que la carga mundial de salud humana al año equivale a aproximadamente 3,2 millones de Años de Vida Adaptados a la Discapacidad (DALY), cantidad comparable al efecto a nivel mundial de todas las infecciones de las vías respiratorias altas y las enfermedades por parásitos intestinales, con un costo para la sociedad de 10.000 millones de dólares anuales (GESAMP 2001).

