Volver al sexo después de un infarto
Como volver al sexo, en forma saludable, después de un infarto.
La posibilidad de seguir desarrollando una vida sexual plena es uno de los puntos a tener en cuenta en el momento de diseñar y poner en práctica el tratamiento de un paciente que en forma reciente atravesó y superó un episodio cardiovascular.
Para eso es importante considerar qué tipo de actividad desarrollaban esos hombres y mujeres antes de sufrir, por ejemplo, un infarto de miocardio. Frecuencia e intensidad son dos de los temas principales a los cuales el especialista deberá hacer referencia.
“A veces, los médicos no hablan de esto lo suficiente. Los pacientes no preguntan, y se convierten en autodidactas. Tratan de calcular cuánto esfuerzo les requerirá una relación sexual, en comparación a otras actividades que retoman, como el ejercicio o la actividad física. Viven la situación con temor por no animarse a consultar", explicó el doctor Hernán Delmonte médico cardiólogo y deportólogo, miembro del Comité Ejecutivo de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), brazo comunitario de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).
¿El sexo puede provocar un evento cardiovascular (EVC)?
Si bien la actividad sexual aparece como un posible factor desencadenante de eventos cardiovasculares (muerte súbita, infarto de miocardio, arritmias o insuficiencia cardíaca), el riesgo de que esto suceda es de apenas el 2%.
En el caso de los hombres y mujeres que ya han sufrido un episodio, el porcentaje es un poco mayor pero de ninguna manera debe ser considerado un impedimento para el desarrollo de encuentros sexuales.
Claves para cuidarse
La reeducación para la actividad sexual es uno de los puntos de la rehabilitación de un paciente. Sin embargo es muy importante respetar las pautas del médico quién será el encargado de indicar la ingesta de algún medicamento para optimizar el rendimiento, en caso que hiciera falta. Igualmente, cabe destacar que, al margen de la ingesta de fármacos, la actividad física es una buena herramienta para acompañar la rehabilitación en todo sentido.
“En la actualidad disponemos de numerosas opciones y será responsabilidad del especialista elegir la más adecuada para que el paciente mejore su calidad de vida, en todos los aspectos. Contrariamente a lo que la gente piensa, se ha demostrado que el gasto de energía que insume un encuentro sexual es entre bajo y moderado, siendo aún menor cuando la relación se da en el marco de una pareja estable”, concluyó el especialista.
FUENTE: www.saludyciencias.com.ar
