Tabaquismo - Parte 1
La educación como herramienta
El proceso educativo es una de las herramientas mas importantes a emplear. En este, existen dos instancias importantes:
I)-la toma de conciencia -en este caso de los riesgos asociados al tabaquismo- y
II)- el conocimiento de las acciones para minimizar o prevenir los riesgos.
Estas acciones, orientadas a objetivos específicos diferentes, requieren instrumentos operativos estratégicos adecuados. Debemos distinguir entonces, las dirigidas a la prevención, al control, al tratamiento y a la rehabilitación.
La educación, así entendida, no sólo busca la adquisición de conocimientos sino principalmente un cambio de conducta, y habilidades para promover una conducta saludable (4).
En este marco, la propuesta del programa es divulgar la información, crear conciencia sobre los riesgos del tabaquismo, e incentivar la adopción de prácticas preventivas a través del cambio de conducta de todos los actores sociales, sean o no fumadores.
Se acepta que un cambio de conducta resulta más accesible cuando los ideales están en armonía con las normas y los sentimientos de lealtad del grupo. Diversas experiencias han demostrado la importancia de las relaciones de grupo y su valor como incentivo en la participación para promover cambios de actitud individual. Así, aparece como más sencillo sostener un proceso de inclusión en un nuevo grupo -en este caso de los que han cesado de consumir tabaco- cuando cada individuo se siente motivado para expresar la actitud buscada en una atmósfera de aliento y contención.
Entonces, un elemento central del proceso educativo propuesto es el tipo de comunicación con que se exprese. En este territorio se pueden identificar algunas condiciones que podrían hacer más efectiva la intención de inducir cambios en la conducta de algunos integrantes de la comunidad, a saber:
Los mensajes están orientados a las necesidades y anhelos individuales
La comunidad apoya los cambios perseguidos
Los mensajes son reforzados con otras actividades paralelas
Existe, o es posible crear, un canal de comunicación para actuar en la dirección deseada.
El discurso de prevención debe ser constructivo, no alarmista; debe contrarrestar el discurso publicitario favorable al tabaquismo "vendiendo un producto"que es : la salud; ofreciendo no sólo información médica sobre las consecuencias del tabaquismo sino también un modelo identificatorio saludable para el no fumador: libre elección, independencia, vida saludable, etc.
En este contexto son recomendables las estrategias participativas que favorezcan la autoestima y el proyecto de vida. En el esfuerzo de promover la movilización comunitaria todas las actividades a desarrollar tienen como fin concentrar la atención en el tema y así, motivar a los diferentes sectores de la sociedad. Se presentan a continuación algunas herramientas con amplio potencial de aprovechamiento.
1. En las dependencias oficiales: promover la definición de espacios libres de humo, empezando por las áreas de atención al público.
2. En el sector de transporte público: buscar acuerdos que permitan, a título gratuito, ilustrar las razones por las cuales son convenientes las restricciones vigentes -ya operativas en omnibuses, trenes subterráneos y sus estaciones y aviones y algunos aeropuertos- y no responden a caprichos o a expresiones de autoritarismo. La colocación de banderolas alusivas, carteles fijos, mensajes varios -omnibus-, sistemas cerrados de TV -subte y aeropuertos-, son ejemplos de ello.
3. En las empresas de servicios públicos: promover una alianza que permita enviar mensajes -que por su naturaleza deben rotar permanentemente para evitar la invisibilidad del acostumbramiento- en las facturas de consumo.
4. En los estadios deportivos: tomar ventaja de la gran capacidad de concentración social que implican los eventos deportivos para difundir mensajes
5. En la red bancaria: incorporar mensajes en los tiempos muertos de los cajeros automáticos.
6. En las asociaciones profesionales y científicas: invitando a incorporar la temática independientemente de su relación con los propósitos específicos de cada asociación.
7. En los medios de comunicación: a través de programas de capacitación de periodistas.
8. En los Centros Comerciales: invitando a facilitar a título gratuito espacio para colocar banderolas y permitir exposiciones gráficas y mensajes en sus circuitos cerrados de sonido.
9. En la red escolar: la experiencia acumulada enfatiza la importancia de la escuela en el proceso de creación de conciencia sobre la necesidad de prevenir y controlar el tabaquismo. El sistema educativo desempeña un papel fundamental como promotor y movilizador de padres, profesores, alumnos y organizaciones comunitarias. Los docentes ayudan a formar hábitos y actitudes y conductas saludables.
10. En el equipo de salud: impulsandolo, ya que su conducta pública puede ser tomada como ejemplo por la población, a adoptar un comportamiento saludable, guardando coherencia con los mensajes de prevención del tabaquismo.
11. En los ámbitos normativos: promoviendo restricciones en la publicidad y en la disposición de sectores habilitados para fumar en los espacios públicos.
Estas propuestas deben considerarse en adición a las estrategias actualmente empleadas, como las advertencias en los paquetes de cigarrillos, el trabajo sobre el tema que se debiera estar haciendo en los distintos niveles de la educación formal, las restricciones a la publicidad, etc.
En cualquier caso debe considerarse la necesidad de organizar reuniones anuales para que todos los actores activamente comprometidos tengan la oportunidad de intercambiar experiencias en una suerte de PARLAMENTO DE PREVENCIÓN DEL TABAQUISMO.
EL SECTOR TABACALERO REQUIERE UNA ESTRATEGIA ESPECÍFICA
Un capítulo especial debe ser dirigido al sector agrícola productor de tabaco. Es imperativo encontrar y desarrollar una estrategia que permita ofrecer alternativas de rentabilidad equivalente a los productores para estimular un cambio. Esta estrategia debe vincularse con los más altos intereses nacionales; si el país ha identificado los productos agrícolas con mayor potencial de acceso al mercado internacional y es de interés nacional fortalecer la capacidad exportadora -esto es generadora de divisas- ambos intereses pueden ser ligados, aún al costo de subsidiar temporariamente la producción sustituta. La inversión, que obviamente requiere un análisis económico-financiero más complejo que este enunciado, podría resultar doblemente justificada por la disminución en la oferta de tabaco y la ganancia de mercados en la órbita internacional.
ORGANIZACIÓN
El Programa debe contar con un grupo coordinador con un liderazgo claro, y un grupo asesor tan amplio y representativo como sea posible. El grupo asesor puede contar con miembros permanentes y miembros temporarios, que lo integran en orden al cumplimiento de algún objetivo o evento específico.
Ambos grupos deben reunirse regularmente, aunque la frecuencia de reuniones no debe ser la misma.
El grupo coordinador debe elaborar la programación y hacer la planificación y el seguimiento de la misma. El grupo asesor debe estar permanentemente informado de la evolución del programa y tener facilitada la participación en todos los eventos, aunque no tenga compromiso concreto con su desarrollo. Para todos es importante saber que existen otras personas y organizaciones de diferentes campos de acción haciendo cosas con un objetivo compartido..
FUENTE: Asociación Médica Argentina - www.ama-med.org.ar

