Ruidos Molestos

No sólo el esmog es un agente contaminante. El ruido también lo es y afecta la salud auditiva de las personas.

A diferencia de las partículas visibles, éste no se acumula, no se traslada ni se mantiene en el tiempo, según explican especialistas, por ello es importante prevenir y ayudar a que exista un ambiente menos contaminado con ruido, ya que éste genera daños y molestias en los seres humanos.

Es importante saber que éste se mide en decibeles (dB). A los 120 dB, los oídos comienzan a doler. Este órgano puede soportar cierta intensidad de los ruidos, pero cuando éstos sobrepasan los niveles aceptables, provocan daños en la audición. En la ciudad, los niveles oscilan entre 35 y 85 dB o más en algunas. Entre los 60 y 65 dB, ya empieza a molestar.

Entre los contaminantes más comunes figuran los equipos electrónicos de casas particulares, fábricas, talleres, estaciones de servicio y lugares de entretención, entre otros. También los vehículos motorizados con escape libre, las bocinas mal utilizadas y los ruidos de la calle. Además, están los vendedores de gas que golpean los cilindros, los trabajadores que realizan reparaciones de calles, los talleres o industrias que emplean maquinarias o herramientas que emiten sonidos, la construcción de casas y edificios, y los lugares donde existen aeropuertos.

El volumen del sonido depende de la distancia a que se encuentre alguien de su origen. Un sonido que es lo suficientemente fuerte para ser oído tiene alrededor de 10 decibeles. La sordera total y los daños irreparables al oído son ocasionados por sonidos de entre 120 y 200 dB. Por esto es importante evitar exponerse a tan altas potencias.

Los ruidos pueden ocasionar en el hombre desde molestias como el dolor de cabeza, dificultad para dormir y tensión nerviosa hasta daños muy serios en el sistema auditivo, como el trauma acústico o la hipoacusia, entre otras enfermedades. También se afecta el sistema cardiovascular, el ritmo cardíaco y se produce un riesgo coronario, hipertensión arterial y excitabilidad vascular. En las glándulas endocrinas, se ocasionan alteraciones hipofisiarias y aumento de la secreción de adrenalina.
En el aparato digestivo, se produce un incremento de enfermedades gastroduodenales pues se dificulta el descanso. Otras afecciones, por incremento del estrés, son el aumento de alteraciones mentales, tendencia a actitudes agresivas, dificultades de observación, concentración, rendimiento y mayor propensión a tener un accidente.

También puede provocar irritación, pérdida de la concentración y de la productividad laboral, entre otros. La exposición continuada produce la pérdida progresiva de la capacidad auditiva, especialmente en trabajadores de industrias, personas que utilizan habitualmente personal stereo y motocicletas, o que acuden regularmente a discotecas.