Consenso sobre Tabaquismo
El reconocimiento del tabaquismo como problema sanitario se inició alrededor de la década del treinta.
A partir de las investigaciones que demostraron los daños producidos por el consumo de tabaco y su incidencia en un amplio espectro de enfermedades tales como las patologías cardiovasculares, neumopatías crónicas, patologías del aparato digestivo, cáncer pulmonar, otras formas de cáncer, patologías del embarazo y del recién nacido.
A estas consecuencias debe sumarse además de la mortalidad y morbilidad, el deterioro de la calidad de vida, la repercusión en el ámbito laboral y hogareño, sus consecuentes costos sociales y económicos.
Los países industrializados han sido los primeros en iniciar medidas tendientes a disminuir y desalentar el consumo de tabaco, y han logrado tener una política sistemática y sostenida, consiguiendo un significativo compromiso de la población en el control y disminución de este consumo.
En los países en vías de desarrollo, la situación es diferente; como consecuencia de las limitaciones impuestas al crecimiento de la industria tabacalera en los países centrales, la misma ha desplazado sus estrategias de crecimiento hacia otros países de menor consumo, como es el caso de América Latina.
DEFINICIÓN DEL PROBLEMA.
El consumo de tabaco es:
* Prevenible
* Tratable
* Multicausal
* Potencial generador de daño
* Droga con propiedades adictivas(1)
* Minimizado por un modelo social que permite el ingreso de nuevos fumadores
* Mantenido por fuertes apoyos publicitarios e intereses económicos
Al ser esta adicción socialmente aceptada, permite la incorporación de nuevas generaciones de fumadores, niños y adolescentes que con poco o ningún poder de discernimiento copian a sus pares o adultos el acto de fumar o son inducidos por la propaganda continua que relaciona el cigarrillo con modelos exitosos, sumando a esto los precios accesibles del tabaco.
PROPÓSITOS Y ESTRATEGIAS
La finalidad del programa es alertar a la población sobre la importancia de prevenir y controlar el tabaquismo, la causa evitable de morbimortalidad más importante en occidente. El punto de partida para lograr esta creación de conciencia, es difundir información sobre sus consecuencias directas e indirectas, tanto para los consumidores de tabaco como para los que conviven con ellos, en la esfera doméstica, laboral y social. Debe así evitarse la tendencia a minusvalorar el daño producido por el consumo de tabaco, que se ha estimado es responsable de más de 4 millones de muertes por año (2). En la region de las Americas, la mortalidad asociada al tabaquismo ha superado la relacionada con el SIDA, Los accidentes y el suicidio juntos (3).
El principal objetivo es crear conciencia social, especialmente en los niños, sobre la necesidad de asumir una actitud activa en relación con el tema e involucrar seriamente a los actores sociales en una actitud no estigmatizante, orientada a ayudar a aquellos que ya han tomado contacto con el hábito para que se alejen del mismo.
El Programa debe fortalecer la idea de promover el trabajo conjunto de asociaciones con diferentes sectores de la sociedad. Esta idea tiene dos propósitos:
1. Buscar unidad en el trabajo, resignando protagonismo, en pos de un consenso creativo que potencie y sinergice los esfuerzos individuales.
2. Como las asociaciones permiten potenciar el alcance de las actividades y llegar a diferentes tipos de público, otra meta es promover la asociación con los sectores productivos, que por su relevancia económica y capacidad para generar empleo sobre la base del consumo de tabaco, deben ser considerados especialmente para evitar que perciban esta problemática como orientada a lesionar intereses sectoriales y entonces oponerse en forma automática a todas las iniciativas que se tomen.
Considerando que la prevención requiere un abordaje integral e interdisciplinario, se apunta especialmente al trabajo con el sistema de educación formal y con el equipo de salud, entendiendo que ambos sectores poseen un rol clave en la promoción de la salud. Tanto el trabajo en el aula como la consulta médica, en prevención y asistencia, son instancias ideales para la promoción de conductas saludables.
No avanzaremos en esta presentación sobre algunos aspectos claves de esta problemática que por su complejidad requieren, a nuestro juicio, una elaboración específica: el ejercicio de los derechos ciudadanos, las responsabilidades individuales, sociales y políticas, las motivaciones del consumo de tabaco y las percepciones, mitos y simbolismos asociados al tabaquismo.

