Conducir con el teléfono celular

Alteración del “Tiempo de reacción” del conductor por uso del teléfono móvil.

Investigación realizada por Transport Research Laboratory. U.K. (Marzo 2002), sobre la alteración del “Tiempo de reacción” y el riesgo de accidente por conducir con un teléfono móvil y un manos libres, comparado con los conductores que estaban bebidos.

Los resultados demuestran que el “Tiempo de reacción” del conductor era en promedio 30% mas lento al usar un teléfono móvil, comparado con el conductor legalmente bebido (Límite legal en Inglaterra: 0,8 de alcohol) y casi un 50 % mas lento que el de un conductor en condiciones normales.

Otro estudio de EE.UU nos muestra que aun con el sistema de manos libres los conductores sufren una alteracion en lo que ven y en lo que perciben de la realidad.

“Los conductores que usan teléfonos móviles, incluso con dispositivo de “manos-libres”, sufren una especie de visión en túnel que los pone a si mismos en peligro y a los otros, según informan investigadores de EE.UU.”

Advierten que la legislación que pretende hacer más segura la conducción mediante la exigencia del uso de un dispositivo manos-libres puede dar una falsa sensación de seguridad.

Strayer, cuyo equipo ha realizado estos estudios sobre el uso del teléfono móvil mientras se conduce, utilizó un simulador de conducción y dispuso de 20 voluntarios. Algunas veces ellos usaban un teléfono móvil y algunas veces no. Se controló el tiempo de reacción, la forma de conducir y el desempeño.

Está documentado en la publicación del mes de marzo del Experimental Psychology:Applied. El grupo de Strayer afirmó que el uso del teléfono móvil claramente distrae a los conductores.

Estos descubrimientos se suman a varios estudios parecidos y en especial el de 1997 del England Journal of Medicine, que informa sobre el descubrimiento de que hablar por un teléfono móvil mientras se conduce cuadruplica el riesgo de tener un accidente.

Strayer dice: “Las reacciones de las personas con un teléfono móvil son mas lentas comparado con cuando no lo usan”. “Tienen mas colisiones posteriores. Tienen una especie de estilo mas lento que puede ser insensible a acontecimientos imprevistos como un coche averiado enfrente de ellos, un cambio de luces y cosas parecidas a estas”. Strayer dice que no hay diferencia entre el uso del dispositivo manos-libres y el móvil sujeto con la mano.

El dice: “Se está perjudicando en ambos casos”. “Sugiere que cualquier legislación que diga que se puede hacer de una manera y no de la otra........puede enviar un mensaje erróneo y dar un falso sentido de seguridad a la población”.

Quizás incluso más alarmante, dije Strayer, fue el descubrimiento de que los voluntarios no se daban cuenta de que fallaba su destreza. Según Strayer “Nosotros les preguntamos después como sentían ellos su propia destreza y ellos normalmente no se daban cuenta de su falta de desempeño y, en algunos casos, incluso pensaban que conducían mejor con el teléfono móvil”.

”Strayer quiso saber el porque conducir en el teléfono móvil tiene un efecto tan profundo en los conductores, por esto su equipo realizó un segundo experimento.

El dijo: “Nosotros usamos un rastreador de ojos, un dispositivo muy preciso que nos permite ver donde se está mirando”. Ellos encontraron que mientras los conductores miran los objetos, en este caso vallas publicitarias, si en este momento estaban hablando por teléfono móvil no podían recordar que los hubiesen visto.

Strayer dijo: “Existe como un túnel de visión y no estás procesando la información periférica”. “Aunque los ojos estén mirando directamente algo, cundo se usa el teléfono móvil, no se esta seguro de verlo”.

Las pruebas muestran que esta falta de atención no afecta a los conductores que estaban escuchando música, relatos o hablando con un pasajero del coche.